. Comunidades de aprendizaje Video
Por muchos años, las escuelas habían sido vistas como un centro de aprendizaje exclusivamente del estudiante, y punto.
Sin embargo, en la medida que el tiempo ha ido transcurriendo, los paradigmas educativos han ido cambiando y bajo esa línea de pensamiento, en la actualidad, las escuelas ya nos solo vistas como el centro del aprendizaje del estudiante, sino también del maestro.
Y una manera bien práctica que el maestro o maestros tienen al alcance para ir ampliando sus conocimientos, es el intercambio de experiencias a nivel interno del centro educativo. De modo que, cuando los docentes comienzan a intercambiar ideas, experiencias y aprendizajes, le están dando vida a lo que en el nuevo paradigma educativo, conocemos como comunidad profesional de aprendizaje. Y se denomina así, porque son profesionales ya, quienes intercambian esa gama de saberes para ir enriqueciendo su quehacer diario.
Así pues, queda establecido que una comunidad profesional de aprendizaje constituye una línea prioritaria de cambio educativo.
En el municipio de Chinique, durante los años comprendidos del 2013 al 2016, se implementó un ejercicio pedagógico denominado “pasantías pedagógicas”, mismo que consistía en el intercambio de experiencias exitosas. Y su dinámica de desarrollo implicó la organización de equipos de trabajo, es decir, grupos de docentes que visitaban a una escuela y ahí se ubicaba un docente anfitrión que les recibía y desarrollaba una clase modelo para dar a conocer sus habilidades y herramientas pedagógicas que le permitían alcanzar el éxito; en tanto los docentes visitantes, tomaban nota de lo acontecido en el aula, a sabiendas que el docente anfitrión desarrollaba su clase con sus propios alumnos; y luego, se tomaba un espacio de tiempo para hacer todos los comentarios necesarios, a fin de enjuiciar aquellos aspectos positivos observados y por supuesto, también aquellas debilidades que podían haberse detectado.
Visto este ejercicio y relacionado con la ponencia del Doctor Antonio Bolívar, caemos a lo que él llama “comunidades de aprendizaje ampliadas”, toda vez que el intercambio de experiencias, ya no solo es dentro de los docentes de una misma escuela, sino que ya existe un intercambio más amplio e incluyente, puesto que abarca a docentes de otros centros educativos.
“Hacer de las escuelas ‘comunidades profesionales de aprendizaje’ es la nueva ortodoxia del cambio educativo y ruta segura hacia la mejora…” (Antonio Bolívar).
Si el sueño de toda comunidad o nación es el desarrollo de sus integrantes (personas), debe tener bien claro que la educación es el único camino que puede conducirnos hacia ese anhelo. Por ello entonces, deben establecerse parámetros bien definidos para mantener encausadas todas las acciones que apunten hacia el sueño que tarde o temprano podrá hacerse realidad. Y esos parámetros no pueden ser nada más ni nada menos que las políticas educativas establecidas dentro de un sistema que se diseñe en función del avance direccionado al desarrollo social.
Estas políticas educativas no pueden prescribir, sino más bien, deben ser fortalecidas cada vez con la mejora continua reflejada en la preparación y actualización del recurso humano que trabaja en función de su desarrollo.
Sabiendo que se tiene un sendero que guiará el accionar educativo, la tarea de todo centro escolar es entonces, movilizar la capacidad interna con enfoque al cambio que regenere sus acciones desde un primer nivel, hasta llegar a la cúspide del éxito en cada proyecto que se formule.
La colaboración de todos sus miembros, el apoyo mutuo y el liderazgo del administrador en una escuela como comunidad de aprendizaje, constituyen el motor del cambio. Un cambio que se contagiará en la medida que se expanda esa comunidad e inyecte en otros equipos, el entusiasmo por hacer cosas diferentes; conformando más adelante lo que serán entonces las redes educativas o comunidades de aprendizaje ampliadas.
Recuérdese siempre que el aprendizaje profesional se sitúa en el centro de las relaciones que se fomentan entre redes conformadas por diversos centros educativos y con la participación propiamente de las comunidades de aprendizaje. Así se recogen las mejores lecciones y experiencias de vida en el ámbito educativo y de la mejora continua.
El mejor aprendizaje del estudiante requiere siempre una cultura de aprendizaje en los propios profesores. Y si los profesores no se preocupan por enriquecer sus saberes, entonces sus lecciones o enseñanzas hacia los estudiantes, estarán toda la vida obsoletas ante la diversidad de retos que la vida moderna les presenta a diario; pues siempre estarán enseñando lo mismo y los alumnos, siempre estarán aprendiendo lo mismo. La enseñanza, junto al aprendizaje del ser humano, debe ser un constante devenir; es decir, debe estar en constante cambio y acomodarse a la realidad de vida actual para responder a la realidad de las demandas sociales que también se le presentan al hombre en tiempos de actualidad. Y si no es actualizado su aprendizaje, jamás podrá dar respuesta a problemas y necesidades del ahora y menos a las del mañana.
El contexto de trabajo, es un contexto de aprendizaje, puesto que permite el intercambio de buenas prácticas con los colegas. Así, si vemos a la escuela como un contexto de aprendizaje no solo de los estudiantes, sino también para los maestros, los mismos docentes aprenderán cada día más y de mejor manera, dado que cada quien se enfrenta con conductas diversas y procedencias distintas de sus estudiantes, quienes a su vez comparten culturas variadas que ayudan a moldear el desempeño docente y con ello, adquirir nuevos conocimientos. Quiere decir esto, que el docente debe actualizarse cada día con base a esas exigencias afrontadas, para luego compartirla con sus colegas.
Los profesores como profesionales reflexivos que investigan y comparten conocimientos con otros, mejoran su experiencia, pues basados en la crítica reflexiva de otros, madurará y reafirmará sus hechos de mejora para dar respuesta a las exigencias que presenta la necesidad de una educación con calidad dentro de un contexto como el nuestro.
Ya casi en el cierre de este ensayo, vale agregar las palabras de Sarasón, quien dice: “los profesores como profesionales reflexivos que investigan y comparten conocimientos en sus contextos naturales y de trabajo, aprenden más y mejor cada día y por consiguiente, enseñan mejor”.
Así pues, la formación permanente del profesorado conectado a los contextos de trabajo y como profesionales adultos, debe articularse siempre con ellos. Y las escuelas como comunidades profesionales de aprendizaje, representan un cambio fundamental en la comprensión de las escuelas y de la práctica profesional. Formar una comunidad educativa, es un proceso con la finalidad de incrementar su efectividad como profesionales.
La visión de las escuelas debe ser siempre, la mejora de los aprendizajes. Y la estrategia más prometedora para una mejora escolar sostenida y sustantiva es el desarrollo de la capacidad del personal de la escuela para funcionar como comunidad de aprendizaje profesional (Dafour).
El aprendizaje del profesorado implica…
- Rediseñar la escuela
- Proyectos comunes
- Trabajo conjunto
- Intercambio de experiencias
- Liderazgo pedagógico del director
- Apoyo externo
- Supervisión y asesoría
- Metodología y procesos de enseñanza eficaces
- Planificación y mejora, basada en datos
Redundando todo esto, en el aprendizaje efectivo de los estudiantes.
“Una comunidad de aprendizaje efectiva, tiene la capacidad de promover y mantener el aprendizaje de todos los profesionales en la comunidad escolar con el propósito colectivo de incrementar el aprendizaje de los alumnos” (Bolam, 2005).